Características de un consultor

Hace poco he leido por segunda vez un libro que hizo que en el año 2002 dejase la industria y comenzase a trabajar en el mundo de la consultoría, Vault career guide to consulting (ISBN 1-581-31169-9). En el primer capítulo se habla de las características de un consultor (mas específicamente de un buen consultor). Este texto me ha hecho reflexionar sobre las muchas empresas que en España se definen como empresas de consultoría y que sin embargo contratan a trabajadores que en muchas ocasiones carecen de los elementos que voy a resumir a continuación. [hr]

Trabajo en equipo.

Los consultores no trabajan solos. Cuando no están trabajando directamente con otros empleados de la empresa cliente, están en sesiones de brainstorming con otros consultores buscando soluciones a los problemas por los que les “han consultado”. Casi con seguridad un consultor atenderá a múltiples meetings y sesiones de trabajo para conseguir información de diferentes fuentes. Aquellas personas que prefieren trabajar solas y en entornos tranquilos no deberían ser consultores.

Múltiples tareas a la vez

Como norma general, los consultores entran en un proyecto para solucionar problemas, y como tal trabajan en entornos frenéticos donde los clientes presionan para conseguir resultados. Debido a la naturaleza del mundo de la consultoría y de la estructura de los proyectos, es muy normal entre los consultores estar asignado a mas de un proyecto a la vez. Un buen consultor es capaz de no solo organizar tareas, sino tambien de asignar la prioridad correcta a las mismas. Aquellas personas que no son capaces de realizar múltiples tareas en paralelo y bajo presión no deberían ser consultores.

Hablar con las personas

Un buen consultor es capaz de pasar el día explicando su punto de vista en reuniones, hablando con expertos de otras áreas, realizando presentaciones espontáneas o plasmando sus conclusiones en documentos que mas tarde serán debatidos. Además debe tener energía y capacidad de tener conversaciones interesantes durante la comida y la cena con el cliente y otros consultores. Aquellas personas introvertidas que notan como su energía desaparece cuando pasan el día hablando con diferentes personas no deberían ser consultores.

Curiosidad

Hay una relación directa entre el interés por aprender nuevas cosas y el éxito de un consultor. Es clave estar a la última tecnológicamente hablando, y eso solo se consigue de una forma constante si se tiene una curiosidad innata. Aquellas personas que no tengan pasión por la materia en la que realizan la consultoría no debería ser consultores. [hr] Estas son solo algunas de las características que se describen en el libro, también se habla de habilidad con los números, capacidad para trabajar largas horas (entre 70 y 80 a la semana) y posibilidad de viajar un gran porcentaje del tiempo. Como he comentado al principio del post, leer este libro me ha hecho reflexionar sobre donde ha quedado la palabra consultor en España, y como la mayor parte de estas características no están presentes en los trabajadores que las grandes empresas de consultoría tienen ejecutando proyectos en el sector público y privado. La pregunta es, ¿quién tiene la culpa de que los consultores ya no lo sean tanto?, ¿las empresas de consultoría que contratan a personal poco cualificado, o los clientes finales que no están dispuestos a pagar lo que valen todas estas características?

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